Cómo montar una asesoría a empresas

Es cierto que no es un negocio original, pero también es verdad que cada vez son más las personas físicas y jurídicas que necesitan de sus servicios. ¿Quieres saber cómo montarlo?

Decide la fórmula que vas a escoger

Lo primero es establecer la manera en que vas a prestar tus servicios, que puede ser como profesional y empresa de servicios. Cada fórmula tiene sus ventajas y desventajas. En el primer caso, a cambio de la mayor fidelidad de los clientes, te enfrentas a una limitación real del crecimiento y a una menor capacidad inversora.

Por contra, en una empresa de servicios hay más posibilidades de crecer y de sobrevivir a los avatares del titular y afrontar retos tecnológicos y financieros.

Establece tu plan de marketing

Atendiendo al modelo de negocio escogido, al formato jurídico, al público objetivo, llega el momento de establecer tu diferenciación. Aunque al principio tengas la tentación de aceptar a todo tipo de clientes, es importante tratar de focalizarte cuanto antes en un ámbito de actuación o en grupo de ellos.

Atendiendo a los modelos antes mencionados, el plan de marketing, por ejemplo sería diferente: en el modelo farmacéutico se impone un marketing masivo (buzoneo, mails…); en el de enfermera y psicoterapeuta debe ser más sutil, y trabajando más el boca a boca y las relaciones públicas. Y en el cuarto caso, el marketing es casi innecesario porque ya el mercado le reconoce como experto y acude a él.

Además del plan de marketing, diseña acciones que te permitan evaluar la satisfacción del cliente, analizar la competencia, tener al día tu base de datos, cuidar tu red de contactos, fijar claramente tus honorarios y tu portafolio de servicios, analizar las quejas… En definitiva captar información sobre tu empresa.

Es importante la perseverancia en los objetivos como una clave del éxito, pero también revisar cada tres años como mucho todas las estrategias comerciales porque el mercado cambia y es necesario escucharlo.